Destruction is a form of creation.

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martes, 15 de octubre de 2013

¿Es más rica la mujer que es deseada por muchos hombres o aquella que es amada por solo uno?

En la vida de Ulises falta alguien. Alguien que le otorgue calma en las horas de angustia y alivie el peso de su soledad. Para cumplir los designios del Destino, él necesita una compañera.
 Elige la mujer más bella de Grecia; Helena, hija de Tíndaro rey de Esparta. Pero cuando llega allí, dispuesto a pedir la mano de la muchacha, se encuentra con una desagradable sorpresa: Helena tiene tantos pretendientes que para conseguirla tendría que desatar una guerra. Al saber de la presencia de Ulises en su corte, Tíndaro lo manda a llamar inmediatamente. El rey, nervioso, confiesa a su visitante que teme el comienzo de un grave conflicto, desencadenado por la pasión que su hija ha despertado en tantos hombres al mismo tiempo.
Ulises desiste del matrimonio con la princesa. Pero, apenado por la situación de Tíndaro, imagina un ardid que le sería fatal: El hombre elegido por Helena debería ser respetado por los pretendientes rechazados. En cuanto a éstos prometerían ayudar al elegido a conservar a su lado a su mujer.
Tal la condición fundamental para los candidatos a la mano de la bella. O se rendían a la imposición, o perdían la oportunidad de desposar a la princesa.
Con voz grave el rey de Esparta se dirige a la multitud y les comunica el extraño juramento.
Ulises se prepara para dejar la corte de Tíndaro y emprender el viaje de retorno, cuando una figura femenina llama su atención. Es Penélope, prima de Helena, que ha venido a aconsejar a la princesa en indecisión. Enamorados a primera vista, ambos jóvenes recorren mudos la estancia del palacio. Una fuerza mágica los une en un largo beso. Poco después y como si se conocieran desde hace años parten juntos para Itaca.

Ni los dioses, ni los hombres, ni el propio Destino podrán separarlos definitivamente.


domingo, 30 de junio de 2013

Quiero verte ahora mismo. Quiero oírte decir "te quiero" con mis propios oídos.

Dijo entonces Almitra: Háblanos del amor,
  Y él levantó la cabeza y miró al pueblo, y cayó entonces sobre ellos un silencio. Y con voz muy fuerte dijo:
  Cuando el amor os llame, segidlo,
  Aunque sus senderos sean empinados y duros.
  Y cuando os envuelvan sus alas, entregaos a él,
  Aunque pueda heriros la espada oculta entre sus plumas.
  Y cuando os hable, creed en él,
  Aunque su voz pueda romper vuestros sueños como el viento del norte devasta el jardín.

  Porque, así como el amor os corona, así también os crucifica. Así como es para que crezcáis, así es también para podaros.
  Así como asciende hasta vuestra cúspide y acaricia vuestras más tiernas ramas, que se estremecen al sol. 
  Así desciende también a vuestras ríces, y las conmoverá en su adhesión a la tierra.


  Como gavillas de trigo os recoge en sí mismo. 
  Os trilla para que estéis desnudos.

  Os criba para liberaros de vuestra cáscara. 
  Os muele hasta que quedáis blancos.
  Os amasa hasta que sois dúctiles. 
  Y entonces os asigna a su fuego sagrado, para que os convirtáis en pan sagrado para el sagrado banquete de Dios.

  Todas esas cosas hará en vosotros el amor, para que podáis conocer los secretos de vuestro corazón,y para que ese conocimiento se convierta en un fragmento del corazón de la Vida.

  Pero si, en vuestro temor, buscáis tan solo la paz del amor y el placer del amor, 
  Más os vale entonces que cubráis vuestra desnudez y salgáis de la era donde trilla el amor,
  Y paséis al mundo sin estaciones en el que reiréis, ero no con toda vuestra risa,y lloraréis pero no con todas vuestras lágrimas.

  El amor nada da que no sea él mismo y nada toma que no sea de sí mismo. 
  El amor no posee ni puede ser poseído, 
  Pues al amor le basta el amor.


  
  Cuando améis, no deberíais decir "Dios está en mi corazón", sino más bien "estoy en el corazón de Dios".
  Ni pensar que podéis dirigir el curso del amor, porque el amor, si os encuentra dignos, dirige vuestro curso.

  El amor no tiene más deseo que realizarse,
  Pero si amáis y debéis tener deseos, que vuestros deseos sean estos:
  Derretirse y ser como un arroyo de agua viva que canta su melodía para la noche.
  Conocer el dolor de la ternura desbordante.
  Ser heridos por vuestra comprensión del amor;
  Y sangrar entonces por esa herida  gustosamente y con alegría.
  Despertar al amanecer con el corazón alado y dar gracias por un nuevo día de amor;
  Hacer una pausa a la hora del mediodía y meditar el éxtasis del amor; 
  Regresar a casa al anochecer con gratitud; 
  Y ponerse entonces a dormir con una plegaria para el amado en el corazón y un canto de alabanza en los labios.



Khalil Gibran, El profeta

miércoles, 15 de mayo de 2013

Necesito que me demuestres que merece la pena. Solo eso.


Querer y amar son cosas tan distintas, y aún sin embargo son tan confusas de distinguir una de la otra.

Creo que la vida no sería vida si supiéramos distinguirla, cuantas veces hemos luchado tanto por una persona pensando que estamos enamorados de ella, para al final cuando la tenemos en nuestras manos nos damos cuenta de que solo es un cariño enorme o un atractivo grandísimo.

Esa persona con la que queremos compartir el resto de nuestra vida llega a tu vida una sola vez, y a veces aunque no lo quieres aceptar te das cuenta que es imposible tratar de que pase por desapercibida de tu vida, ya que al verla tus ojos brillan más de lo normal, tu cara sonríe de tal manera que destellas un mundo lleno de amor; tu respiración suena tan lenta pero al mismo tiempo te das cuenta que estas frente al amor de tu vida y sin embargo lo dejas ir por prejuicios o tradiciones tontas que no van a estar contigo en los momentos difíciles, en esos instantes que quisieras tener a esa persona especial para que te apoyara, para que con tan sólo una sonrisa arreglara tu mundo.

No te confundas con querer y amar, porque esa persona a la que amas puede estar frente a ti, y puedes estar ciego, que la puedes estar dejando ir.

No creas en que el destino te llevará a ella, tú haces tu destino y tú estás con la persona que quieres estar, si sientes que amas a alguien dícelo, no importa su respuesta, lucha por ella hasta que te sientas totalmente derrotado, nadie dijo que sería fácil, pero nada que lo sea vale la pena.

No confundas un atractivo físico con ese sentimiento tan grande al cual hemos llamado Amor, porque esto estará a tu lado sólo algunos años y los sentimientos están por siempre.

Esa persona que está contigo en las buenas y en las malas, que con tan solo una mirada puede saber si estás mal, que con tal solo una caricia hace que vuelvas a nacer, que sabes que te quiere tanto que te da miedo de fallarle; esa persona está enamorada de ti realmente, esa persona aunque pase el tiempo y te hagas viejo y gordo seguirá enamorada de ti, para ella seguirás siendo la persona más bella del mundo...

No pierdas a esa persona que solo llega una vez, que cuando te das cuenta que era el amor de tu vida, puede ser demasiado tarde y desde ese momento tu vida dará un giro tan grande que nunca te podrás reponer.

Si no estás enamorado trata de hacerlo de la persona correcta, imagina tus próximos 50 años a su lado y date cuenta de si es lo que en realidad quieres para ti, si es la persona correcta para formar una familia contigo, para levantarte de tus fracasos y para festejar contigo tus logros.
Toma la decisión hasta que estés completamente seguro, ya que puedes ganar tanto o en el lado triste perder a esa persona que aunque el tiempo pase no podrás olvidar.

lunes, 11 de marzo de 2013

Amistad no significa usar a tus amigos para lo que te convenga y para cuando te convenga, aviso.


Solo quiero que pienses
En lo que yo te quiero, porque nadie
Logrará quererte de igual forma que yo.
Tú me gustas mucho y eso nadie lo va a cambiar.
Ya te habrás dado cuenta y lo quiero aclarar
Que eres la única mujer a quien he dedicado
Mis versos y si te detienes
A pensar un poco en el amor que te tengo
Te darás cuenta que solo yo te quiero.
Solo quiero que pienses
Que ningún poema, ningún verso
Podrán igualar lo que me haces sentir.
Te podrán decir mil cosas,
Te prometerán que te bajaran las estrellas,
Pero todo eso será falso.
Y yo en cambio solo te prometo
Quererte hasta el final
Quererte con toda mi alma.
Solo quiero que pienses
En mí un poco para que te des cuenta
Que soy el que nunca te dejará
Aún en tu locura, en tus penas
Siempre estaré a tu lado
No importando la situación, yo estaré.
Solo quiero que pienses
En todo lo que te he escrito
Por que en mis versos están todos mis deseos,
Mis deseos de tenerte a mi lado,
Mis deseos de poderte besar,
Mis deseos de tomar tu mano y caminar a tu lado.
Solo quiero que pienses
En el amor que yo te tengo

domingo, 10 de febrero de 2013

No te puedo dar más espacio del que nos separa esta maldita distancia.


Cuenta la leyenda que hace muchos años una bellísima mujer contrajo matrimonio con un destacado y respetable samurai. Al parecer la mujer era tan hermosa como promiscua, y es que además de contar con numerosos pretendientes que la seguían cortejando a pesar de su matrimonio, ella misma sucumbía a los placeres de la carne con muchos de ellos.

Su marido que al principio desconocía las prácticas extramatrimoniales de su joven esposa se enteró un día de todos los episodios de adulterio que había cometido. Según cuenta la leyenda, el samurái entro en un estado de cólera increíble y se dirigió hacia su mujer cortándole la boca de lado a lado mientras le gritaba “¿Crees que eres hermosa?”. Una vez hubo terminado de rajar completamente la boca de la joven terminó la faena diciéndole “¿Quién pensará que eres hermosa ahora?” cabe destacar que la mujer con la boca cortada falleció dejando a su marido con la eterna culpa de su muerte.

Se dice que a partir de ese momento la mujer regresó al mundo terrenal convertida en un yokai (espíritu demoníaco) y que vagaba por las calles de Tokio buscando venganza entre todo aquel hombre al que se encontrara. La leyenda asegura que es posible encontrar a este espíritu andando por las calles de la ciudad con una mascarilla quirúrgica en la boca (algo que no sorprende teniendo en cuenta las costumbres sanitarias de los japoneses).

Cuando el espíritu se cruza con algún joven simplemente se detiene frente a él y le pregunta “¿Soy hermosa?” Si dices que sí la mujer se arrancará la máscara y te preguntará “¿Y ahora?”, en ese momento sus víctimas gritarán despavoridas y esta las asesinará cortándoles la cabeza al interpretar en sus alaridos un claro no. Si la segunda vez que pregunta la respuesta es sí dará exactamente igual, ya que el espíritu reaccionará realizando el mismo corte en su víctima para que experimente su dolor.

Como se puede ver es bastante difícil escapar de la ira de este espectro. Aunque es cierto que la leyenda cuenta que existen ciertas formas de evitar su venganza. Si la persona asediada da una contestación lo suficientemente ambigua para que Kuchisake-onna se quede pensativa pensando en el significado de la respuesta, seguramente tendrá tiempo de escapar y correr lo suficiente para huir de sus tijeras. También se dice que si ante la primera pregunta la victima responde un educado “lo siento, tengo mucha prisa” el espectro la dejará marchar haciendo uso de los buenos modales de la cultura japonesa.





Gracias a Sobre leyendas.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Un día para enamorarlas, otro para conseguirlas, otro para abandonarlas, dos para sustituirlas y una hora para olvidarlas.



Cuando esté muerta, amor mio,

No cantes canciones tristes para mí, 

No plantes rosas en mi cabecera 

Ni cipreses para que me den sombra: 

Se el cespéd que me cubre 

Con lluvia y gotas de rocío mójame 

Y si tú marchitas, recuerda 

Y si tú languideces, olvida. 



 No veré las sombras, 

No sentiré la lluvia, 

No escucharé el ruiseñor 

Cantar, como en un sufrimiento: 

Y soñando durante el crepúsculo 

Que no sube ni baja 

Por suerte podría yo recordar 

Y , por suerte, podría yo olvidar.



sábado, 24 de noviembre de 2012

Yo deseaba que al llegar ese momento, todo estuviese bien, pero a pesar de que lo estuvo, no pude evitar sentir que yo allí sobraba.

Carlitos llegó a la escuela, ese día la profesora recibió a todos los niños y les dijo:
-Hoy vamos a pintar.
 Carlitos se puso muy contento, pensó para sus adentros, “me parece genial, me encanta pintar”. A continuación sacó las ceras y rápidamente se puso a hacer monigotes, a pintar coches que era lo que más le gustaba hacer. La profesora le dijo: 
-Un momento, empezad a pintar solo cuando yo lo ordene. 
Carlitos esperó la orden.

Acto seguido la profesora dijo:
-Ahora podéis empezar, pero hoy vamos a pintar flores.
 Carlitos se dijo para sí: "¡huyyy, genial!, también me encanta pintar flores." Y pintó una margarita. Pero la profesora le dijo: 
-No, no, hoy vamos a pintar rosas, no vamos a pintar margaritas. 
Carlitos inmediatamente hizo una rosa con tallo negro y pétalos amarillos, ¡lindísima! Pero la profesora inmediatamente dijo: 
-No, vamos a pintar rosas de tallo verde y pétalos rojos. 
Carlitos la hizo, le quedó muy linda y le gustó cómo le quedó su rosa.

Al día siguiente la profesora dijo a los niños: 
-Hoy vamos a jugar con barro.
Carlitos saltó de alegría e inmediatamente empezó a hacer muñecos hasta tanto la profesora dijo: 
-No, no, empezad sólo cuando yo lo ordene. 
Carlitos esperó. A continuación la profesora dijo: 
-Hoy vamos a hacer platos.
Inmediatamente Carlitos empezó a hacer platos pequeños, platos grandes, y la profesora dijo: 
-No, no, vamos a hacer platos hondos como este que estoy dibujando aquí.
 A continuación Carlitos hizo el plato hondo, le quedó muy bien y él quedó muy contento con lo que había hecho.

Unos meses más tarde el papá de Carlitos fue trasladado a otra ciudad. Cuando Carlitos llegó al nuevo colegio la profesora le dijo el primer día: 
-Niños, hoy vamos a pintar. 
Carlitos se dijo internamente: "¡Maravilloso!" Y esperó. Al buen rato y dándose cuenta de que sus compañeros estaban dibujando dijo: 
-¡Hey! Profesora, usted no ha dado la orden de empezar. 
La profesora respondió: 
-No, yo no tengo que dar ninguna orden. Fíjate que los otros niños ya están dibujando. Carlitos le preguntó a la profesora: 
-Sí señorita pero, ¿qué pinto?
 La profesora respondió: 
-Tú tomas la decisión y pintas lo que quieras. 
A lo cual replicó nuevamente Carlitos: 
-No, pero si usted no me dice, entonces yo no sé qué hacer. 
-Es tu decisión-, dijo nuevamente su profesora.

Carlitos estuvo pensando unos minutos, finalmente sacó las ceras y con mucha tristeza, dibujó una rosa con tallo verde y pétalos rojos.




Gracias a Mentes Ajenas

sábado, 13 de octubre de 2012

Si de verdad me quieres, no esperes a que se me pase sola. Debes evitar dejarme sola.



Los japoneses tienen la creencia de que las personas predestinadas a conocerse se encuentran unidas por un hilo rojo atado al dedo meñique. Es invisible y permanece atado a estas dos personas a pesar del tiempo, del lugar, de las circunstancias…El hilo puede enredarse o tensarse, pero nunca puede romperse.



Esta leyenda surge cuando se descubre que la arteria ulnar conecta el corazón con el dedo meñique. Al estar unidos por esa arteria se comenzó a decir que los hilos rojos del destino unían los meñiques con los corazones; es decir, simbolizaban el interés compartido y la unión de los sentimientos.

 Incluso durante el Periodo Edo (1603 a 1867) algunas mujeres se amputaban el dedo meñique para demostrarles su amor a sus maridos. Se consideraba un símbolo de completa lealtad, algo similar a lo que hacen y siguen haciendo los “yakuzas” hoy en dia como símbolo de obediencia a su “oyabun” (jefe), (aunque en este ultimo caso también se atribuye esa amputación a su descendencia samurai y a su imposibilidad así de manejar la espada).

Por eso en japonés los kanjis de “promesa de meñique” significan “dedo cortado”. Los japoneses suelen cerrar promesas haciendo una “promesa de meñique”, a la que corresponde esta canción infantil:

Promesa de meñique, si miento me tragaré mil agujas…♪

Yubikiri genman, uso tsuitara hari senbon nomasu… ♪

ゆびきりげんまん、うそついたらはりせんぼんのます。。。♪

 Una leyenda sobre este hilo rojo cuenta que un  anciano que vive en la luna, sale cada noche y busca entre las almas aquellas que están predestinadas a unirse en la tierra, y cuando las encuentra las ata con un hilo rojo para que no se pierdan.

Pero la leyenda más popular y la que se recita en casi todos los hogares japoneses a los niños y jóvenes es esta:

"Hace mucho tiempo, un emperador se entero de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa que tenia la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mando traer ante su presencia.

Cuando la bruja llegó, el emperador le ordeno que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que seria su esposa; la bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevo hasta un mercado en donde una pobre campesina con una bebe en los brazos ofrecía sus productos.

Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invito a ponerse de pie e hizo que el joven emperador se acercara y le dijo : “Aquí termina tu hilo” , pero al escuchar esto , el emperador enfureció creyendo que era una burla de la bruja , empujo a la campesina que aun llevaba a su pequeña bebe en los brazos y la hizo caer haciendo que la bebe se hiciera una gran herida en la frente , ordeno a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.

Muchos años después, llego el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda y el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entro al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente.

Al levantarle el velo vio por primera vez que este hermoso rostro …. …. …. …. tenía una cicatriz muy peculiar en la frente."




Gracias a Tejiendo el mundo

miércoles, 10 de octubre de 2012

Es inevitable que me sienta fuera de lugar, pero eso no significa que de una forma u otra no siga cerca.


El magivirus fue el primer virus mágico que existió. Era un encantamiento que iba pasando de persona a persona, y bastaba con que dos hombres, mujeres, niños o ancianos se tocasen, para que el virus cambiara de uno a otro. Los efectos de este hechizo cambiaban dependiendo del enfermo, pero solían ser pequeñas desgracias mágicas, como quedarse calvo de repente, estornudar cubitos de hielo, llorar por los pies o tener las manos tan pegajosas que era imposible soltar nada que se hubiera agarrado.

Como no todo el mundo tocaba a otras personas con la misma frecuencia, resultó que algunos pasaron la mágica enfermedad de forma muy suave, pero otros, aquellos que menos contacto tenían con otras personas, llegaron a estar verdaderamente graves, sobre todo cuando pasaban más de 3 días con el virus.

Por supuesto, nadie pensaba que esas pequeñas desgracias fueran provocadas por un virus, y echaban las culpas a algún duende travieso o una bruja viajera. Sólo el doctor Toymu Malo, el médico del lugar, comenzó a sospechar algo después de haber sufrido él mismo la enfermedad más de veinte veces, casi siempre tras alguna de sus visitas. De modo que empezó a hacer pruebas con sus pacientes y consigo mismo, y en unos pocos días ya estaba seguro de saber cómo se transmitía la enfermedad.

El doctor reunió a todo el pueblo y les comentó que su enfermedad duraría tan poquito tiempo como tardaran en tocar a otra persona. Y así, el pueblo se convirtió en la capital mundial del “pilla-pilla” el famoso juego en que uno corre tras los demás, y cuando toca a alguien dice “tú la llevas”. Hasta los más viejetes jugaban, y la salud de todos los del pueblo mejoró tantísimo con aquel deporte, que el doctor recibió muchos premios y medallas.

Lo más gracioso es que, aunque todo sigue igual, hace ya muchísimo tiempo que el magivirus cambió de pueblo sin que nadie se diera cuenta. Se lo llevó un señor que estaba de visita, cuando tropezó con él un niño “contagiado” que corría tras otros niños.

Al regresar a su pueblo la historia fue un poco distinta, y en lugar del pilla-pilla, se convirtió en la capital mundial de los abrazos: abrazo viene y abrazo va, todo el que pasaba por allí recibía un fuerte abrazo y la mágica enfermedad. Por eso mismo el virus tampoco tardó mucho tiempo en cambiar de pueblo otra vez. Y en el lugar al que fue, la gente terminó besándose a todas horas.

Y así, uno tras otro, el magivirus fue cambiando los hábitos de todos los lugares por los que pasaba, convirtiéndolos en sitios más divertidos y amistosos, donde la gente se sentía mucho más cercana. Y es tal el efecto, que a nadie le importa si el virus sigue allí o si se ha ido, porque todos están encantados con el cambio.

sábado, 6 de octubre de 2012

Me gustan las cosas auténticas, no como tú.


Lo que uno quiere hacer, nunca va a ser lo correcto.
No porque así sea, sino porque así lo verán los demás.





Y si para ser perfecta tengo que dejar de hacer lo que quiero...
¿qué sería en este momento lo correcto, 
intentar ser perfecta para una persona haciendo lo que ésta desee 


o hacer lo que tú quieres con tal de seguir siendo lo que eres?
No puedo ser perfecta para nadie, lo siento.
Al menos, lo estoy intentando.
Pero si en mi intento he fallado,
no creo que sea la primera persona en fallar.
No creo ser la única persona que no es perfecta en este mundo, 
¿verdad?
Soy confiada y soy generosa, soy celosa y soy egoísta.
Soy todo lo que quiero ser y todo lo que quieran los demás que sea.
Pero siempre habrá una cosa que no seré.
Perfecta.

domingo, 20 de mayo de 2012

No sé si llegará el día en que sonría contigo.

¿Os han comprado, de niños, una bicicleta? Cuando, de niño, le compran a uno una bicicleta, no se abandona la bicicleta más que el tiempo justo para comer; y aun durante la comida se tienen los ojos clavados en el artefacto, introducido previamente en el comedor con tal objeto. Y en sueños se sigue viendo la bicicleta, y se despierta uno a medianoche para comprobar que continúa allí, y manosearla de nuevo, y de nuevo dirigirle ardientes miradas de posesión...

Pues eso fue el amor para Eva y Adán: una bicicleta con dos sillines.

jueves, 10 de mayo de 2012

Tenías mi corazón. Al menos en su mayor parte.


Érase una vez, en un país lejano
un joven príncipe
que vivía en un resplandeciente castillo.
A pesar de tener todo lo que podía desear,
el príncipe era egoísta, déspota y consentido.

Pero... una noche de invierno
llegó al castillo una anciana mendiga,
y le ofreció una simple rosa
a cambio de cobijarse del horrible frío.

Repugnado por su desagradable aspecto,
el príncipe despreció el regalo
y expulsó de allí a la anciana.

Pero ella le advirtió
que no se dejara engañar por las apariencias
porque: "La belleza se encuentra en el interior"

Y cuando volvió a rechazarla,
la fealdad de la anciana desapareció,
dando paso a una bellísima hechicera.

El príncipe trató de disculparse,
pero era demasiado tarde,
pues ella ya había visto que:
"En su corazón no había Amor"

Y como castigo,
lo transformó en una horrible bestia
y lanzó un poderoso hechizo sobre el castillo
y sobre todos los que allí vivían.

Avergonzado por su aspecto,
el monstruo se encerró en el interior de su castillo,
con un espejo mágico
como única ventana al mundo exterior.

La rosa que ella le había ofrecido
era en realidad una rosa encantada,
que seguiría fresca
hasta que él cumpliera veintiún años.

Si era capaz de aprender a Amar a una mujer
y ganarse a cambio su Amor
antes de que cayera el último pétalo,
entonces... se desharía el hechizo.

Si no, permanecería condenado
a seguir siendo una bestia... para siempre.

Al pasar los años,
comenzó a impacientarse
y perdió toda esperanza.

Pues... ¿quién iba a ser capaz de amar a una bestia?


Ahí no pone eso, a mí no me engañes.


El día que trataron de acabar con el amor

Hubo una vez en la historia del mundo, un día terrible en el que el odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes convocó a una reunión urgente con todos ellos.

Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos mas perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cual era el propósito.

Cuando estuvieron todos hablo el Odio y dijo:
-Los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien.

Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el Odio que estaba hablando y él siempre quiere matar a alguien. Sin embargo, todos se preguntaban quién seria tan difícil de matar para que el Odio los necesitara a todos.

-Quiero que maten al Amor-dijo. Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno le tenía ganas.

El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo:
-Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto. provocaré tal discordia y rabia que no lo soportara.
Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron tan decepcionados...
-Lo siento, lo intenté todo, pero cada vez que yo sembraba una discordia, el Amor la superaba y salía adelante.

Fue entonces cuando muy diligente se ofreció la Ambición, que haciendo alarde de su poder y dijo:
-En vista de que El Mal Carácter fracaso, iré yo. Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorará.
Y empezó la Ambición el ataque hacia su víctima, quien, efectivamente cayó herida, pero después de luchar por salir adelante, renuncio a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio, por el fracaso de la Ambición envío a los Celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar el amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas.Pero el Amor confundido lloró, y pensó que no quería morir y con valentía y fortaleza, se impuso sobre ellos y los venció.

Año tras año, el Odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros. Envío a la Frialdad, al Egoísmo, a la Cantaleta, la Indiferencia, la Pobreza, La Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre porque cuando el Amor se sentía desfallecer, tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba.

El Odio convencido de que el Amor era invencible les dijo a los demás:
-Nada que hacer. El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos.
De pronto de un rincón del salón se levanto un sentimiento poco conocido y que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver. Su aspecto era fúnebre como el de la muerte:
-Yo mataré al Amor.- dijo con seguridad.

Todos se preguntaron quién era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido. El Odio dijo:
-Ve y hazlo.

Tan solo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles que después de mucho esperar por fin EL AMOR HABIA MUERTO.

Todos estaban felices pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro habló:
-Ahí les entrego el Amor totalmente muerto y destrozado.
Y sin decir más se marchó.
-Espera.- dijo el Odio -en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿¿Quien eres??

El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo:

SOY LA RUTINA.

jueves, 19 de abril de 2012

Ignorantes que ponen ツ como una carita feliz, sin saber que eso es japonés.


Fue en la campiña de Bengala.
Una niña caminaba cansinamente sobre el estrecho dique que separaba dos arrozales. Llevaba una bolsa llena de libros y cuadernos. Volvía de la escuela y seguramente no había comido nada desde el amanecer. Me dirigió una bonita sonrisa y me saludó con la mano.
Hurgué en mis bolsillos con la esperanza de encontrar algo que poderle dar. Sólo encontré una galleta y se la di. Me lo agradeció como si le hubiera puesto la Luna en la mano, y luego retomó su camino.
La seguí con la mirada.
Unos minutos más tarde sus pasos se cruzaron con los de un perro esquelético. Vi que la niña partía en dos la galleta y la daba la mitad al animal.
La India me acababa de dar la lección más bella de todas acerca de lo que significa compartir.


"India, mon amour" Dominique Lapierre

martes, 17 de abril de 2012

No todos vemos lo mismo en una sociedad que nos juzga por el exterior.

-Deberias salir más.
+Odio salir.
- Se te nota, los hombres son los primeros que lo notan, yo cuando tenía tu edad...
+ Si si, ese ya me lo se. Perdona pero es que me cuesta encontrar eso que se supone que deberia gustarme de la noche.
- No sé... quizá arreglarte..
+Posproducirme.
- Quedar para cenar...
+ Comer cuando no tengo hambre.
- Hacer amigos..
+Pagar a escote.
-Luego ir a tomar una copa...
+ Beber cuando no tengo sed.
- Entrar en algún lugar de moda...
+ Dejarme juzgar por un primate.
-Bailar un poco...
+ Al son de música que jamás me bajaría.
-Charlar un rato..
+Leer los labios.
- Ahogar tus penas..
+A las mías les salieron branquias.
- Acudir a un after..
+Encontrar un parking.
- Tomarte la penúltima..
+Degustar garrafón.
-Pasear a la luz de la luna...
+Esquivar vómitos y sus autores mientras trato de distinguir lo primero de lo segundo.
-Ver el amanecer..
+Convertirme en una calabaza a unas ojeras pegada.
-Volver a casa...
+Apestar a tabaco.
-Experiencia..
+Sueño.
-Recuerdos..
+Resaca.

lunes, 16 de abril de 2012

Buscando mi bebedero para peces

Hay abrazos largos y cortos, abrazos para llegar y también hay abrazos para marcharse, abrazos sinceros o fingidos, hay abrazos verticales y abrazos horizontales, los hay fuertes y delicados, se usan abrazos para dar el pésame y para festejar los goles, hay abrazos paternales y abrazos de pasión, hay abrazos prohibidos, hay abrazos de carne y también, en las cartas, abrazos de papel, hay abrazos con lágrimas, y ciberabrazos.
Están los abrazos que no se dan y los que no debieran haber dado. Los abrazos pequeños y los abrazos para entrar en calor. Los abrazos azules y los salados. Los abrazos de Judas. Los abrazos a plazos y los abrazos con sabor a mandarina. Los abrazos de encargo y los abrazos mortales.
Hay muchos abrazos, claro. Bueno, pues de todo el catálogo mundial de abrazos me quedo sólo con uno: con el abrazo necesario.
El abrazo que se pide cuando se necesita saber que se sigue vivo. Sólo entonces se limosnea el abrazo fuerte y silencioso.
Un abrazo necesario nunca se da tan fuerte como se debe.

jueves, 12 de abril de 2012

Si la vida te da limones... ¿Tíraselos a la cabeza?

Limones. Eso es todo lo que me ha dado la vida hasta ahora. Limones y mas limones.


Al principio, uno trata de poner buena cara. Ah, mira un limón medio limón. Habrá que tomarselo. Apechuga, muerde y calla.
Pero cuando llevas chupando treinta años a razón de limón diario se te va poniendo cara de Fary, ánimo de guardia civil y cuerpo de tonadillera.
Yo nací ya muy limón. Todos nacían muy naranjitas rosaditos ideales, deseados y monos. Y yo nací pálido, feucho, apestoso, rugoso y de penalti.
Me dieron alta en el hospital enseguida para no dañar la reputación del centro.

Por otra parte los niños son muy crueles eso lo sabemos pero es que con los años lo
único que aprendemos es a disfrazar la crueldad. A burlarla, con unos añitos se llama discriminación.El colegio, más que colegio fue plantación critica. Por una parte el cuerpo docente sostiene falsa creencia de que los limones maduramos antes si se nos aplica buena dosis de correctivos cervicales,
también conocidos como collejas.
Quizás por eso mi vida laboral no ha sido mucho mas fértil que mi vida académica.
Hay un día.. que siempre llega, el típico listillo que te cuenta que si la vida te da limones pues que te hagas limonada. Suele ser tras una copiosa cena en su casoplón de servicio junto al botox tal cual aseguran que se halla su mujer y después de haber escuchado la cantidad de limones que le llevaron a poseer una plantación de naranjas.
¿Pero como le cuento a mi naranjero que ya monté varias plantas de fabricación que exportan limonada y sobre limones cada año?


En fin. Supongo que este rollo de los limones y naranjas no justifique que me dedique a tratar a la gente como la trato. Pero igual asi entiendes el principio de acidez.



miércoles, 11 de abril de 2012

Para mí, un abrazo es la mejor y más sincera muestra de amor.


Como todas las mañanas, llegó un poco antes que los demás. El frío de la calle se le calaba en los huesos, lo que la exasperaba profundamente, pero ella no se cambiaba de lugar. Lanzaba miradas al cielo, pero al no encontrar un rayo de calor, suspiraba volviendo la vista al suelo. Se golpeaba las piernas a la vez que las sacudía, y se llevaba las manos a los bolsillos de vez en cuando. Pero no encontraba lo que buscaba. Había tenido que dejar de fumar, aunque no lo había superado por completo. Necesitaba una calada para poder olvidarse del frío que hacía. Se llevaba las manos a la boca, para darles un poco de calor. Empezaron a caer gotas de agua en sus nudillos. Miró hacia arriba, hasta cruzar su mirada con una señora vestida con una bata rosa. Estaba regando una maceta de la que parecía no crecer ningún tallo, parecía estar muerta. La señora cruzó la mirada con ella, pero no parecía avergonzarse. Como todos los días, seguía derramando agua hasta que ya no había más. Cuando la señora abandonó el balcón, empezó a llegar gente.

Se fueron distribuyendo por la acera, justo debajo del balcón, siguiendo un orden. Se saludaban a pesar de que no conocerse, pero algunos estaban acostumbrados a verse diariamente. Los había con termos de café, algunos llevaban sillas plegables, otros con novelas. Querían perder la noción del tiempo y que la espera no se les hiciese eterna. Los que llegaron primero se sorprendían al ver que la joven seguía llegando siempre a la misma hora. Y es que todos eran conscientes de la señora del balcón. Pero además, ser el primero no condiciona nada. Había algunos que llegaban a últimas horas de la mañana y no volvían jamás. Los murmullos contra la joven se silenciaron en el momento en que, desde dentro del edificio, abrieron las puertas por las que todos ansiaban entrar. Y, con una sonrisa en la cara, ella fue la primera en entrar.

Por fin se movía la cola del paro.

jueves, 29 de marzo de 2012

¿Ha oido alguna vez aquello de que no se puede vivir sin amor? Pues el oxígeno es más importante


En una tarde nublada y fría, dos niños patinaban sin preocupación sobre una laguna congelada. De repente, el hielo se rompió, y uno de ellos cayó al agua. El otro agarró una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas, hasta que logró quebrarlo y así salvar a su amigo. Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron: “¿Cómo lo hizo? El hielo está muy grueso, es imposible que haya podido quebrarlo con esa piedra y sus manos tan pequeñas...” En ese instante apareció un abuelo y, con una sonrisa, dijo: —Yo sé cómo lo hizo. — ¿Cómo? —le preguntaron. —No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.

jueves, 15 de marzo de 2012

Déjame pensar...



Mientras el maestro estaba dando clase a sus alumnos, salió una mancha negra de tinta en la hoja de papel blanca en que estaba escribiendo.

Preguntó a sus alumnos:
- ¿Qué veis?

Y todos a la vez respondieron:
- Una mancha negra

El maestro respondió:
- Todos os habéis fijado en la mancha negra. En cambio, nadie ha visto el resto de hoja blanca, que es mucho más extensa.